Adiestramiento polivalente cachorros

Este año nos ha tocado trabajar duro con los tres cachorros que tenemos en casa, pero después de más de 9 meses ya empezamos a ver los frutos de tantas horas de dedicación.

Empezamos desde bien pequeños con la obediencia básica: No, sienta, junto, quieto, llamada. Tan útil tanto para la vida cotidiana como para nuestras jornadas de campo.

La socialización también es una parte básica para que el cachorro pueda avanzar sin miedos en su desarrollo, el contacto con personas, la ciudad, otros perros, animales domésticos, etc.

Y poco a poco fuimos avanzando con mucho mucho campo. Hemos perreando en todo tipo de terreno. Los perros han podido ir amueblando ese cerebro con diferentes experiencias y emanaciones.

Trabajamos el cobro forzado para poder una vez finalizado entrar sin problemas en el cobro a la orden

Aprovechamos el verano para introducir a los cachorros en el trabajo de agua, teniendo los cobros en frío ya consolidados. Los próximos pasos serán trabajar búsquedas ciegas.

En paralelo hemos consolidado la muestra, aunque alguno de ellos ya tenían una muestra bien firme.

Como novedad este año hemos incorporado al adiestramiento en edades tempranas los rastros de sangre, como se hace en tierras germanas, viendo que todo este trabajo adelantado simplifica bastante las fases posteriores, siempre que no presionemos o agobiemos a los perros en demasía.

Pronto nos dejará el primero de los cachorros, Cóndor, un macho muy equilibrado, de excelente morfología y extraordinaria pasión por la caza, cobrando en agua y tierra a la orden, entregando sentado y mostrando sin problemas en el campo.



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